• Blanca Bello

El Orígen del Día de Muertos

El Día de Muertos es una de las tradiciones más importantes y celebradas en México y nos da identidad a nivel mundial; y es que cada 1 y 2 de Noviembre recordamos nuestros seres queridos, que ya no están con nosotros.



Esta celebración data de la época prehispánica. Según varios historiadores, los mexicas celebraban a sus muertos en distintos periodos del año. Uno de los periodos mas importantes era justo al terminar las cosechas, esto es, en los meses de septiembre y octubre.


El arqueólogo Eduardo López Moctezuma los detalla de la siguiente manera:

· El Tonatiuhichan o “casa del sol” era el sitio al que iban los guerreros muertos en batalla, los capturados para el sacrificio y las mujeres embarazadas.

· El Tlalocan, un tipo de paraíso al que llegaban todos los que morían por el agua.

· El Chichihualcuauhco, un espacio destinado para los bebés muertos, ahí eran amamantados por un enorme árbol nodriza hasta que “volvieran a nacer”.

· El Mictlán, el reino de los muertos y destino de las personas que fallecían por causas no relacionadas al agua, la guerra o el parto.

Se pensaba que, para llegar a este último sitio, los muertos debían de realizar un largo proceso en el que eran ayudados por un perro.


La celebración del Día de Muertos tras la Conquista.



A diferencia de otras celebraciones mexicas, el Día de Muertos no desapareció por completo con la llegada de los españoles. Los evangelizadores descubrieron que esta celebración prehispánica coincidía con el día de Todos Santos, celebración dedicada a la memoria de los santos que murieron en el nombre de Cristo.


También había una coincidencia con la celebración de Los Fieles Difuntos, realizada un día después de Todos Santos y su propósito era recordar a todos los que habían fallecido por diversas pandemias en Europa, como la peste negra, que devastó ese continente.


Fue así que los festejos de Dia de Muertos se redujeron a únicamente dos días, 1 y 2 de noviembre. Aunque también podemos decir que en algunas regiones del país, por ejemplo Puebla y Oaxaca, se extiende por algunos días, ya que existe la creencia de que aquellos que murieron por causas no naturales, llegan antes al que fuera su hogar.


Con la Conquista, las costumbres de incinerar los cadáveres o enterrarlos en sus casas, fueron eliminándose y los cuerpos se fueron depositando en las iglesias; los ricos eran enterrados dentro de la iglesia y los pobres en el atrio.


Se fueron adoptando costumbres españolas, como comer dulces en forma de huesos, lo cual daría origen al pan de muerto y a las calaveritas de azúcar.


También dio inicio la costumbre de poner un altar para que los familiares rezaran por el alma de su difunto, para que ésta llegara al cielo. Se hizo tradición visitar los cementerios, los cuales fueron creados a finales del Siglo XVIII, los cuales fueron construidos a las afueras de las ciudades, como una forma de prevenir enfermedades y epidemias.


¿Qué debe tener una Ofrenda de Muertos? Te lo platicaremos la siguiente semana...




19 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo